Cartas de las heroinas - Ibis
Cartas de las heroinas - Ibis Aquel día decidió mi desgraciado destino, desde entonces empezó el invierno insoportable de un amor traicionado; 35 el día que Venus y Juno, y hasta Minerva, a pesar de que estaba más hermosa con su armadura, se sometieron a tu juicio. Cuando me lo contaste me latió el corazón de estupor, y un temblor helado me recorrió los duros huesos. Consulté (en medio de mi enorme espanto) a las ancianas y a los 40 hombres de más edad: se vio que aquello era funesto.