Cartas de las heroinas - Ibis
Cartas de las heroinas - Ibis Tú puedes, y yo lo merezco. ¡Compadécete, pues, de una 155 mujer que es digna de ello! Yo no traigo con los dánaos armas sanguinarias: sino que soy de verdad tuya y lo he sido desde que era niña, y lo que te pido es que pueda seguir siendo tuya el resto de la vida.