Cartas de las heroinas - Ibis
Cartas de las heroinas - Ibis ¿Pero a mí de qué me sirve una Ilión destrozada por vuestros brazos, o que ahora sea escombros lo que fue antes su muralla, si yo sigo igual que estaba mientras Troya resistía, si tengo que estar privada de mi marido para siempre? 50 Pérgamo es ceniza para las otras[35]: sólo para mí sigue en pie lo que ahora es tierra que su vencedor y propietario ara con los bueyes del botín; ya son sembrados lo que fue Troya y, madura para la hoz, rebosa exuberancia la tierra 55 abonada con sangre frigia; los arados recurvos despedazan los huesos mal sepultados de los guerreros, la hierba esconde poco a poco las ruinas de las casas; tú, de los vencedores, no estás aquí, y no puedo saber por qué tardas, o en qué parte del mundo te escondes, hombre sin corazón.