El arte de amar
El arte de amar Ahora se te ofrece el momento de hablar. ¡Huye lejos de aquÃ, vergüenza pueblerina!: el Azar y Venus ayudan a los atrevidos. Dejemos tu elocuencia al mar610gen de mis preceptos; procura tan sólo sentir deseo, y serás elocuente por iniciativa propia. Has de representar el papel de enamorado y debes fingir heridas con tus palabras; debes procurar por cualquier medio que ella te crea. No cuesta mucho convencer: todas se creen a sà mismas dignas de ser amadas; a ninguna, por muy 615fea que sea, le disgusta su propia estampa. Más de una vez sin embargo el que sólo simulaba, comenzó a enamorarse de verdad; más de una vez hubo en realidad lo que en un principio fingÃa él que habÃa. Razón de más, oh mujeres, para que seáis complacientes con los fingidores: se convertirá en amor verdadero el que antes era falso.