Metamorfosis
Metamorfosis »Pero a ése voy a cogerle yo muy pronto (¡vosotros, apartaos!), y confesará que se atribuye un padre falso y que sus ritos son pura invención. Es que, ¿acaso mientras que Acrisio[27] ha tenido el valor de despreciar a este falso dios y de cerrar las puertas de Argos ante su llegada, Penteo va a morirse de miedo ante este extranjero, junto con toda Tebas? ¡Marchaos, deprisa!», ordena a sus criados. «¡Marchaos y traedme encadenado al cabecilla! ¡Haced lo que os ordeno, y no tardéis!».
Su abuelo Cadmo, Atamante[28] y todo el resto de los suyos condenan su actitud y en vano se esfuerzan por contenerle; pero ante las amonestaciones Penteo se irrita todavÃa más, su rabia reprimida se aviva y crece, y al intentar frenarlo consiguen precisamente lo contrario. De igual manera yo he visto cómo un torrente fluÃa apacible y con poco estrépito mientras nada impedÃa su camino, pero cuando algún tronco o una piedra atravesada frenaban su corriente, corrÃa espumoso y burbujeante, enfurecido por el obstáculo.