Metamorfosis
Metamorfosis »Hasta allí llegó su canto, acompañado de la cítara; después nos tocó el turno a nosotras, diosas de Aonia. Pero tal vez tengas otras ocupaciones y no tengas tiempo para prestar oído a nuestro canto…». «No te preocupes y relátame punto por punto lo que cantasteis», dijo Palas, y se sentó a la suave sombra de los árboles.
La musa empezó su relato: «Encomendamos toda la responsabilidad de la competición a una sola. Calíope se puso en pie, y tras atarse los cabellos con una rama de hiedra, tañó con el pulgar las melancólicas cuerdas de su lira, y luego a su sonido le añadió este canto: Ceres fue la primera en hendir la tierra con el ganchudo arado, ella fue la primera que dio a la tierra las mieses y los alimentos pacíficos, y la primera que estableció leyes; todas las cosas son un regalo de Ceres. De ella tratará mi canto: ¡ojalá mis versos sean dignos de la diosa! Porque, sin duda, ella es una diosa digna de ser cantada.