Metamorfosis
Metamorfosis La Fócide[36] separa a los Aonios de las tierras de los Eteos; fue una tierra feraz mientras fue tierra, pero en aquel tiempo era una parte de mar, una vasta extensión de aguas surgidas de repente. Un escarpado monte, que recibe el nombre de Parnaso[37], dirige allí sus dos picos hacia las estrellas, y sus cumbres se elevan por encima de las nubes. Fue aquí, pues el agua había sumergido todo lo demás, donde Deucalión atracó en una pequeña embarcación junto con su compañera de lecho, y allí dirigieron ambos sus oraciones a las ninfas corícidas[38], a las divinidades del monte y a la profética Temis[39], que era entonces la diosa de los oráculos. No hubo hombre mejor ni más amante de la justicia que él, ni mujer más respetuosa con los dioses. Al ver Júpiter que el mundo estaba inundado de cenagosos pantanos, que de todos los miles de hombres que había poco antes sólo quedaba uno, y que de todas las miles de mujeres sólo quedaba una, ambos inocentes y devotos con las divinidades, dispersó las nubes, y apartándolas con el Aquilón, mostró al cielo la tierra y a la tierra el cielo.