Metamorfosis
Metamorfosis Cuando la extranjera hubo preparado con todas estas cosas y con otras mil que no tienen nombre el don que habÃa de ofrecer al mortal, lo mezcló todo con una rama seca de olivo, árbol de la paz, revolviendo lo de arriba con lo de abajo. Entonces, he aquà que el viejo madero con el que habÃa dado vueltas en el caldero caliente primero se tornó verde, después de breves instantes se revistió de hojas y de repente se cargó de gordas olivas. Y por todas partes, allà por donde el fuego ha hecho saltar la espuma del cóncavo caldero y donde gotas calientes han caÃdo en el suelo, la tierra se vuelve primaveral, y brotan flores y tierno pasto. Al ver esto Medea empuña una espada, abre la garganta del anciano, y dejando que salga la vieja sangre lo rellena con los jugos. Una vez que Esón los ha absorbido, bien por la boca o bien por la herida, la barba y el cabello pierden la canicie y adquieren un color negro; la escualidez es repelida y desaparece, desaparecen la palidez y la decrepitud, las vacÃas arrugas se rellenan de nueva carne, los miembros se vuelven vigorosos. Esón admira su cuerpo y recuerda haber sido asà en otros tiempos, cuarenta años atrás.
Baco vio desde el cielo el prodigioso milagro, y pensando que asà podrÃa devolver la juventud a sus nodrizas[26], hizo que la mujer de la Cólquide le revelara el secreto.