Metamorfosis
Metamorfosis Aunque un dios me hubiese dado cien bocas que resonaran con otras tantas lenguas y un ingenio tan vasto como todo el Helicón[42], no podría enumerar las tristes palabras de sus desdichadas hermanas. Olvidando el decoro, golpean su pecho amoratándolo, y mientras el cadáver está aún allí lo abrazan y lo vuelven a abrazar dándole el calor de sus cuerpos, lo besan y besan el lecho sobre el que reposa; tras la incineración, oprimen contra sus pechos puñados de cenizas y yacen tendidas sobre el túmulo, y abrazadas al nombre esculpido en la lápida vierten lágrimas sobre él. Entonces la hija de Latona, saciada por fin tras haber destruido a los descendientes de Partaón[43], hace nacer plumas en sus cuerpos y las eleva, excluyendo a Gorges y a la nuera de la noble Alcmena[44], extiende alas sobre sus largos brazos, hace córneas sus bocas, y así transformadas[45] las manda por el cielo.