Metamorfosis

Metamorfosis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tal era el bosque que había atraído el poeta, que estaba sentado en medio de una congregación de fieras y una turba de aves. Cuando hubo probado suficientemente las cuerdas tañéndolas con el pulgar, y vio que las distintas notas armonizaban aunque con diferente sonido, entonó con su voz este canto: «¡Oh madre Musa, haz que desde Júpiter, pues ante el reino de Júpiter ceden todas las cosas, empiece mi canto! Muchas veces he hablado antes de la potencia de Júpiter: con plectro más solemne canté de los Gigantes y de los rayos vencedores que fueron arrojados sobre los campos flegreos[15]; pero ahora se requiere una lira más leve: cantemos a los muchachos que fueron amados por los dioses, y a las muchachas que, trastornadas por pasiones prohibidas, merecieron ser castigadas por su lujuria».

El rey de los dioses se enamoró una vez del frigio Ganímedes, y se descubrió algo que Júpiter prefería ser antes que sí mismo. En efecto, no se dignó en transformarse en otra ave que no fuera la que podía llevar sus rayos[16]. Sin demora, batiendo el aire con sus falsas plumas, rapta al ilíada[17], que todavía hoy mezcla la bebida y le sirve el néctar a Júpiter, a despecho de Juno.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker