Metamorfosis
Metamorfosis Estas palabras y las lágrimas de la hija de Eolo conmovieron al marido de sidérea estirpe: no era menor la llama que ardía en él. Pero ni quería renunciar a su propósito del viaje por mar ni quería exponer a Alcíone a los peligros, y respondió con largos razonamientos intentando consolar su asustado corazón. No por eso aprobó ella su decisión, y entonces él añadió a las anteriores también estas palabras de alivio, las únicas que doblegaron a su amorosa esposa: «Es verdad que cualquier espera será larga para nosotros, pero te juro por el fuego de mi padre que, siempre que el destino me traiga de vuelta, regresaré antes de que la luna haya llenado dos veces su disco».