Caballero
Caballero Pero Caballero ya ha visto demasiado. Los documentos, la actitud nerviosa de Hidalgo, la policÃa metiéndose en su camino demasiado rápido… Todo le dice que hay algo más grande detrás.
Cuando sale de la comisarÃa, un mensaje en su teléfono lo hace detenerse en seco. Un número desconocido. Solo una frase:
"Deja de hacer preguntas. O acabarás como ella."
El mensaje anónimo sigue brillando en la pantalla del móvil de Caballero. Las palabras parecen arder en su mente: "Deja de hacer preguntas. O acabarás como ella."
No es la primera amenaza que recibe en su vida, pero esta vez se siente diferente. No es un simple intento de asustarlo. Es una advertencia real.
Se mete en un bar, pide un whisky doble y respira hondo. No sabe exactamente quién lo quiere fuera del camino, pero hay algo claro: su investigación está tocando fibras sensibles.
Decide ignorar la amenaza y seguir adelante. Visita a un contacto dentro de la universidad, un administrativo que ha estado en la institución más tiempo del que cualquiera podrÃa recordar. Lo encuentra en un rincón oscuro de una taberna, con los ojos clavados en la puerta, como si temiera que alguien los estuviera siguiendo.
