Esperanza. La autobiografía
Esperanza. La autobiografía La tierra no es un recurso ilimitado, sino un hogar que ha sido entregado en custodia. Pero la avaricia, el egoísmo y la falta de visión han llevado al mundo a una crisis ambiental sin precedentes. La naturaleza, explotada sin medida, comienza a devolver el golpe con sequías, incendios, inundaciones y desastres que afectan, sobre todo, a los más pobres.
En una conversación con un grupo de jóvenes, uno de ellos preguntó con angustia: —¿Tendremos futuro? ¿O ya es demasiado tarde?
El silencio se hizo pesado. No hay respuesta fácil cuando la destrucción avanza más rápido que las soluciones. Pero lo cierto es que aún hay esperanza.
La crisis ecológica no es solo un problema técnico, sino una cuestión moral. No es posible seguir destruyendo la tierra en nombre del progreso si ese progreso significa la muerte de ecosistemas enteros y el sufrimiento de millones de personas.
En un encuentro con científicos y activistas, se dijo con claridad: —No se puede amar a Dios sin respetar su creación. No se puede hablar de justicia si se permite que el planeta se consuma en llamas.
