El pozo de la vida y otros cuentos tragicos
El pozo de la vida y otros cuentos tragicos Jacobo murió de pasión de ánimo; su esposa le siguió al sepulcro, minada por una languidez profunda. Al cabo se le habÃa pegado la manÃa de su marido, y sostenÃa que Jacobo era el propio Custine. En la hora anterior a su agonÃa, encargó que se hiciese al héroe Custine suntuoso mausoleo… y que allà la depositasen a ella también. Jacobo siempre fue «otro» ¡hasta ante el amor!…