El pozo de la vida y otros cuentos tragicos
El pozo de la vida y otros cuentos tragicos Y la sacaron, sÃ: la sacó al cabo Travancas, el mocetón botero del muelle, que acudió a los gritos; no se sabe cómo, descolgándose por la pared viscosa, braceando abajo como un perro de aguas, y confesando al subir, entre blasfemias, que nunca habÃa realizado más pesetera faena… Todo, para traer arriba ¿qué?… No hubo medio de reanimar a la Ñoquita. Acaso un segundo antes…
El grupo de señoritos se retiró de allà con las orejas gachas. Una boca oscura les habÃa soplado aliento de hielo sobre el corazón. Y Pareja resumÃa las tétricas impresiones de la noche en esta vulgaridad:
—No somos nada…