Ifigenia

Ifigenia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero a pesar de lo que dice tía Clara y de lo que dice Gregoria con palabras y con carcajadas, yo no quiero ponerme mi trousseau, y prefiero que se lo ponga la cama. Sí. Recuerdo que el mismo día en que llegó, al no más sacarlo de los cartones, decidí probármelo todo. Loca de curiosidad me encerré con él en mi cuarto, y temblando de alegría, empecé a ponerme una después de otra, las perfumadas piezas de crespón de la China. Pero cuando más alegre me sentía mirándome por todas partes en el espacio, hecha «un botón de rosa» como dice tía Clara, de repente, sin saber bien la causa, me pareció que aquella tela de las camisas era demasiado transparente, pensé que Abuelita había dicho ya muchas veces: «esa ropa de seda, ni es decente ni es práctica»… y yo, que no me asusto nunca del desnudo, bajo la figura del crespón, me miré de pronto desnuda, y sentí… no sé lo que sentí… pero me quité la ropa calada, me puse mi ropa de todos los días, y al trousseau lo extendí más bien encima de la cama.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker