Ifigenia

Ifigenia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero ahora que lo pienso mejor… el no seguir en la prueba, fue debido también, a que además de acordarme de lo que dice Abuelita, me acordé de lo que dice tío Pancho. Mientras me ataba la cinta de una combinación, me miré en el espejo, pero así… fijo, muy fijo… y de repente, me pareció que me ensanchaba de espalda, y luego que me ensanchaba de pecho, y luego que mi cabeza crecía hasta ponerse cuadrada como la cabeza de María Antonia, y que por fin, mis manos, mis manos lindas, con sus uñas tan pulidas, sus hoyuelos tan graciosos, y sus dedos tan agudos, y tan finos, se ponían gruesas, y en lugar de las uñas pulidas tenían unas uñas opacas, y unos dedos hinchados, nudosos y hasta un poco torcidos como los dedos de tía Clara… Sí, sí, frente al espejo, vestida apenas con mi camisa imperio de crespón de la China sentí de repente que todas las palabras de tío Pancho, me asediaban, me pareció que se movían a mi alrededor… sí,… ¡me pareció, que tenían alas y que volaban junto a mí, como una bandada de cuervos!… Por más que no… ¡no!… era más bien, como un enjambre de mariposas negras, eso es… era un enjambre espantoso de mariposas negras, que dentro del espejo volaban y revolaban invisibles y perseverantes alrededor de un pobre botón de rosa…

Y claro, lo que yo digo: ¡que también sería por eso, que suspendí de repente la prueba de mi trousseau!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker