Ifigenia
Ifigenia Ahora, mientras escribo, no ceso de recordarlo, y no ceso de preguntarme: ¿por qué, pero por qué, tío Pancho ha cogido la costumbre feísima de anunciar cosas lúgubres?… No es que yo sea supersticiosa… pero siempre… ¡caramba!… siempre…