Las memorias de Mama Blanca
Las memorias de Mama Blanca —¡Adiós, mis amores! ¡Adiós, mis linduritas! ¡Obedezcan mucho! ¡Pórtense todas muy bien, que yo vuelvo a la tarde y les traeré caramelos!
¡Ah, su obra de paz habÃa de ser mucho más duradera, y nuestros reinados, que nunca fueron fruto de la usurpación, iban a dilatarse suavemente, ignorados y felices a lo largo de nuestras diversas existencias!