El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —¡Ah!, pícaro ladrón, ya te conozco, ya sé quién eres —continuó—. Esta noche precisamente pensaba venir a ajustarte las cuentas… No te había conocido, bribonzuelo; pero ya sé qué clase de pájaro eres… Ya tenía ganas de cogerte entre mis uñas.
Y efectivamente me tenía tan cogido, que no sé cómo no me desolló el brazo.
Inés lloraba. Lobo la asió también por un brazo y empujándonos hacia dentro, nos dijo:
—¡Qué a tiempo llegué, pimpollitos míos!
Hice un esfuerzo desesperado para desprenderme de sus garras y me desprendí. Él entonces alzó el grito, exclamando:
—¡Que se me escapa ese tuno… ladrones… acudan acá!
Subió precipitadamente D. Mauro, reuniose en el portal alguna gente, y acertando a llegar Restituta, poco después me encontraba entre ambos Requejos como Cristo entre los dos ladrones. Inés desmayada, era sostenida por el escribano.
