Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos De pronto veo venir un chico que se me acerca haciendo cabriolas, esgrimiendo un palo en cuya punta flotaba el último girón de una barretina. Era Manalet.
—¿Dónde has estado? —le pregunté—. Corre a tu casa; entérate de si tu hermana ha tenido novedad, y dile que yo estoy sano y bueno.
—Yo no voy ahora a casa. Me vuelvo a San Cristóbal.
—¿Y qué tienes tú que hacer allí, en medio del fuego?
—La barretina tiene tres balazos —respondió con infantil orgullo, mostrándome el gorro hecho trizas—. Cuando la agujerearon las balas la tenía yo puesta en la cabeza. No creas que estaba en el palo, Andrés. Después la puse aquí para que la gente la vea toda llena de agujeros.
—¿Y tus hermanos?
—Badoret ha estado en Alemanes. Yo estaba en San Cristóbal: un soldado me dijo que se le habían acabado las balas, y que le llevara huesos de guinda, y le llevé más de veinte, Andrés.
—¿Y Gasparó?