Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Un extraordinario y vivísimo ruido exterior no me dejó lugar a más reflexiones ni a más palabras. Sonaban cajas, corría la gente; la trompeta y el tambor llamaban a todos los hombres al combate. Siseta alargó lentamente el brazo y con su índice me señaló la calle.
—Ya, ya lo entiendo —dije—. Don Mariano nos llama. Vamos a morir. Anhelo la muerte, Siseta. Adiós. Aquí están los chicos…, Badoret y Manalet, que entraron diciendo:
—Hermana Siseta, trece reales, traemos trece reales. ¿Has arreglado a Napoleón? ¿En dónde está Napoleón?
Manalet llevaba el Niño Jesús de alfeñique con las piernas y brazos de menos, y el cuerpo y cabeza muy lamidos.