Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos El músico había sido tan inhábil en la composición del discurso musical, y tan mal conocía el arte de las cadencias, que los cantantes se veían obligados a repetir cuatro veces que con sabios, que con sabios, etc. Pero esto no quita su mérito a la inocente alegría popular.
Encontré a un amigo, capitán como yo, que había logrado colarse en la iglesia de donde la procesión venía, y con cuatro rasgos me describió la ceremonia:
—Dijo una misa muy larga el cardenal narigudo; luego los regentes tomaron juramento a los procuradores, diciéndoles: «¿Juráis conservar la religión católica? ¿Juráis conservar la integridad de la nación española? ¿Juráis conservar en el trono a nuestro amado rey don Fernando? ¿Juráis desempeñar fielmente este cargo?». A lo cual ellos iban contestando que sí, que sí y que sí. Después echaron un golpe de órgano y canto llano, y se acabó.