Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Aposentábase lord Wellington en la casa-ayuntamiento, la única decorosa para tan insigne persona. Llenaban la plazoleta, el soportal, el vestÃbulo y la escalera, multitud de oficiales de todas graduaciones, españoles, ingleses y lusitanos, que entraban, salÃan, formaban corrillos y bromeando unos con otros en amistosa intimidad, cual si todos perteneciesen a una misma familia. Subimos, y después de una hora de antesala, salió España y nos dijo:
—El General en Jefe pregunta si hay un oficial español que se atreva a entrar disfrazado en Salamanca para examinar los fuertes y las obras provisionales que ha hecho el enemigo en la muralla, y enterarse de si es grande o pequeña la guarnición, y abundantes o escasas las provisiones.
—Yo voy —dije resueltamente sin aguardar a que España concluyese.
—Tú —dijo España con la desdeñosa familiaridad que usaba hablando con sus oficiales—, ¿tú te atreves a emprender viaje tan arriesgado? Ten presente que es preciso atravesar las lÃneas enemigas, pues los franceses ocupan todas las aldeas del lado acá del Tormes. Luego has de penetrar en la ciudad, visitar los acantonamientos, sacar planos…