Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault tan bienaventurado,
que solo está por reinas habitado.
Ya veo, pues, que en estas condiciones
Grisélidis será poco apreciada,
y que aquà soltarán la carcajada
con sus anticuadÃsimas lecciones.
Y no es que la paciencia
no se halle entre las finas
virtudes de las damas parisinas,
pero, por su larguÃsima experiencia,
la ciencia han adquirido
de hacérsela ejercer solo al marido.
