Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault atender tres deseos por completo:
los primeros que quieras formular
de todo cuanto puedas desear.
Mira bien lo que va a hacerte dichoso,
mira bien lo que va a satisfacerte;
y, pues tu feliz suerte
depende de tus votos[78], sé juicioso,
y antes de que formules un deseo
piensa bien lo que pides y su empleo».

Júpiter a los cielos se subió
y el leñador, contento,
abrazando al momento
el haz de leña, al hombro se lo echó
y volvió con la carga a su morada.
¡Jamás le pareció menos pesada!
Mientras iba trotando de carrera,
decía: «No hay que obrar a la ligera;
la cosa es importante, y aun sospecho
que me tiene más cuenta
pedir su parecer a la parienta».
Y, entrando bajo el techo
de su choza de helecho,
dijo: «Bueno, Paquita, ahora hagamos
un buen fuego y una buena comida,
pues vamos a ser ricos de por vida;
solo necesitamos