La educacion del estoico
La educacion del estoico Ideas bruscas, admirables, fraseadas en parte con palabras intensamente propias —pero desunidas, que se habrán de coser luego— que podrÃan erigirse en monumentos; pero la voluntad no las acompañarÃa si tuviera a la estética por compañera y no se quedara en párrafos para un cuento posible, no serÃan más que unas lÃneas de apariencia admirable, pero que en realidad solamente lo serÃan si en torno a ellas se hubiera escrito el cuento del que ellas eran momentos expresivos, expresiones sintéticas, relaciones… Algunas eran expresiones del espÃritu, admirables, pero incomprensibles sin el texto que nunca se escribió[18].
Pongo fin a una vida que me pareció que albergaba todas las grandezas, cuando sólo vi que albergaba la incapacidad de quererlas. Si tuve certezas, siempre recuerdo que todos los locos las tuvieron mayores.
El escrúpulo de la precisión, la intensidad del esfuerzo para ser perfecto, lejos de ser estÃmulos para actuar, son facultades Ãntimas para el abandono. Más vale soñar que ser. ¡Es tan fácil verlo todo conseguido en el sueño!
Mil ideas juntas, cada una un poema, que crecÃan en balde. De tantas, no podÃa ni acordarme de cuándo las tuve y menos cuándo ya las habÃa perdido.