Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Toda la amargura atrasada de mi vida se despoja ante mis ojos sin sensaciones, del traje de alegrÃa natural que usa en el azar continuado del diario discurrir. Verifico que, muchas veces alegre y otras tantas contento, estoy siempre triste. Y lo que en mà certifica esto, está detrás de mÃ, como si se apoyara sobre el yo que se apoya en mi ventana, y sobre mis hombros o incluso sobre mi cabeza, observa, con unos ojos más Ãntimos que los mÃos, la lluvia lenta, un poco ondulada ya, que broca de movimiento el aire pardo y malo.
Abandonar todos los deberes, incluso los que nada nos exigen, repudiar todos los hogares, incluso los que no son nuestros, vivir de lo impreciso y del recuerdo, entre grandes púrpuras de locura, y encajes falsos de soñadas majestades… Ser algo que no sienta el peso de la lluvia exterior, ni la tristeza de la Ãntima vacuidad… Errar sin alma ni pensamiento, sensación sin sà misma, por los caminos que serpentean por las montañas, por los valles sumidos entre pinas laderas, lejano, inmerso y fatal… Perderse en paisajes semejantes a cuadros. No-ser lejano y colorido…