Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Sé por intuición que para las criaturas como yo, ninguna circunstancia material puede resultar propicia, ni ningún suceso de la vida puede propiciar una solución favorable. Si otras razones hacen que me aparte de la vida, la misma vida contribuye también a mi aislamiento. Tal cúmulo de lances que a los hombres corrientes llevarían inevitablemente al éxito, tienen al tratarse de mí, otro resultado distinto, inesperado y adverso.
A veces nace en mí, de esta constatación, una impresión dolorosa de enemistad divina. Me parece que por un simple ajuste de los hechos, de manera que resulten maléficos, la serie de desastres que definen mi vida, podrían estar justificados.
De todo esto resulta, observando mis esfuerzos, que nunca he intentado nada en demasía. Si así lo quiere, que la suerte venga a mí. Sé de sobra que el mayor de mis esfuerzos no conseguiría nunca el efecto que en los demás es habitual. Es por esta razón que me abandono a la suerte, sin esperar nada de ella. ¿Para qué?
Mi estoicismo es una necesidad orgánica. Precisaría de poder-me defender de la vida, pero como todo estoicismo no pasa de ser un epicureísmo severo, deseo, a ser posible, conseguir que mi desgracia me divierta. No sé hasta qué punto lo consigo. No sé hasta qué punto puedo conseguir algo. No sé hasta qué punto se puede conseguir algo…
