Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Si considero atentamente la vida de los hombres, ninguna diferencia hallo con la vida que viven los animales. Unos y otros son lanzados inconscientemente a través de las cosas y del mundo, unos y otros descansan y se divierten, unos y otros recorren diariamente el mismo itinerario orgánico; unos y otros no piensan más allá de lo que piensan, ni viven más allá de cuanto viven. El gato se revuelca al sol y allí se pone a dormir. El hombre se revuelca ante la vida, con todas sus complejidades, y allí se echa a dormir. Ninguno de los dos se libera de esa ley fatal de ser como es. Ninguno de los dos intenta zafarse del peso de ser. Los más grandes de los hombres desean la gloria, pero no como una inmortalidad propia, sino como una inmortalidad abstracta, de la que ni siquiera participan.