Libro del desasosiego
Libro del desasosiego He reparado muchas veces que ciertos personajes novelescos gozan para nosotros de una importancia que nunca podrían alcanzar los conocidos y amigos, los que hablan con nosotros y nos oyen, en la vida visible y real. Y tal cosa me hace soñar la pregunta de si no será todo en este mundo real un entremezclado de sueños y novelas, como cajas dentro de otras cajas mayores —unas dentro de otras y así hasta el final—, siendo todo una historia de historias, como Las mil y una noches, recorriendo ficticiamente la noche eterna.
Cuando lo pienso, todo me parece absurdo; cuando lo siento, todo me parece extraño; cuando quiero, lo que quiero es algo dentro de mí. Cuando en mí hay acción, reconozco que no he sido yo. Cuando sueño, parece que me estuvieran escribiendo. Cuando siento, me parece estar siendo pintado por otro. Cuando quiero, parece que me cargaran en un vehículo, como mercancía que se envía y que sigo con un movimiento que creo mío hacia donde no he querido ir sólo hasta después de haber llegado.