Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Se me lía la conciencia cuando pienso en tales cosas. Presiento un error en todo esto, pero no sé a qué se debe. Es como si asistiese a una suerte de prestidigitación, donde me supiese engañado, y no acabara de discernir cuál ha sido el truco o la mecánica del engaño.
Me asaltan entonces pensamientos absurdos, que no consigo aún repeler, precisamente por absurdos. Si pienso en un hombre que medita despacio dentro de un automóvil a toda velocidad, ¿está yendo deprisa o despacio? Pienso en si serán iguales las velocidades con que caen al mar el suicida y el que se desequilibra y se despeña por el acantilado. Pienso en si son realmente sincrónicos los movimientos ocurridos al mismo tiempo, al fumar un cigarro, escribir este fragmento o pensar oscuramente.