Libro del desasosiego
Libro del desasosiego De las dos ruedas sobre el mismo eje, solemos pensar que siempre habrá una que esté más adelante, aunque sea por fracciones de milímetro. Un microscopio exageraría este desplazamiento mínimo hasta hacerlo casi increíble, imposible si no fuese real. ¿Y, por qué razón el microscopio no ha de tener razón frente a la pésima vista? ¿Consideraciones inútiles? Lo sé. ¿Ilusiones del pensamiento? De acuerdo. ¿Qué cosa es esta, sin embargo, que nos mide sin medida y nos mata sin ser? Y en estos momentos, en que no sé si existe el tiempo, es cuando lo siento como si fuera una persona y lo que estoy deseando es dormir.
Por entre el caserío, en intermitencias de luz y sombra —o de luz y de menos luz—, la mañana se desata sobre la ciudad. Pareciera que no viniese del sol, sino de la propia ciudad y que es desde los muros y tejados desde donde la luz se desprende de lo alto —no de ellos físicamente, sino por estar allí.