Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Se muy bien que es fácil construir una teorÃa sobre la fluidez de las cosas y de las almas, comprender que somos un perÃodo anterior de vida, imaginar que lo que somos es una gran cantidad de gente que hacemos pasar a través de nosotros, que hemos sido muchos… Pero aquà hay otra cosa más allá del mero transcurso de la personalidad entre los propios lÃmites: existe el otro absoluto, un ser ajeno que he sido yo. Que haya perdido, a medida que me hacÃa mayor, la imaginación, la emoción, un tipo de inteligencia, un modo de sentimiento, todo esto, siéndome penoso, no me producirÃa asombro alguno. ¿Pero, a qué asisto cuando me leo como si leyera a un extraño? ¿En qué orilla estoy cuando me miro en el fondo?
Otras veces me encuentro con fragmentos que no recuerdo haber escrito —lo cual me sorprende poco—, pero que ni recuerdo poder haber escrito —lo que me causa pavor—. Ciertas frases son de otra mentalidad. Es como si encontrase un antiguo retrato, sin duda mÃo, con una estatura diferente, con unos rasgos desconocidos —pero indiscutiblemente mÃos, pavorosamente mÃos.
Soy más viejo que elTiempo y que el Espacio, porque soy consciente. Las cosas derivan de mÃ; la Naturaleza entera es la primogénita de mi sensación.
Busco y no encuentro. Quiero y no puedo.