Libro del desasosiego
Libro del desasosiego En los espÃritus que llaman calculadores —y la palabra está muy bien escogida— los sentimientos sufren la limitación del cálculo, del escrúpulo egoÃsta, y parecen otros. En los espÃritus que con propiedad se dicen escrupulosos, se percibe la misma dislocación de los instintos naturales. En mà se nota la misma perturbación de la certeza del sentimiento, pero no soy calculador ni escrupuloso. No tengo disculpa por sentir mal. Por instinto desnaturalizo los instintos. Sin querer, quiero equivocadamente.