Libro del desasosiego
Libro del desasosiego La literatura, que es el arte unido al pensamiento y una elaboración sin la mancha de la realidad, me parece el fin hacia el cual debieran tender todos los esfuerzos humanos, si fuesen verdaderamente humanos, y no una superficialidad animal. Estimo que decir una cosa es conservar en ella la virtud y sacarle el sabor. Los campos son más verdes en su discurso que en su verdor. Las flores, si acaso fueran descritas con frases que las definan en el vuelo de su imaginación, tendrán colores de una permanencia que la vida celular no consiente.
Moverse es vivir, decir es sobrevivir. No hay nada real en la vida que no lo sea por haberse descrito bien. Los críticos de mentalidad obstrusa, suelen manifestar que tal poema, largamente rimado, no quiere decir más que el día ha salido bueno. Pero decir que hace un buen día es difícil y el buen día, por sí mismo, pasa. Tenemos, pues, que conservar el buen día en una memoria floral y prolija y así constelar de nuevas flores o de nuevos astros los campos y los cielos de la exterioridad vacía y pasajera.
