Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Pasan altas, por encima de mi cabeza, cuerpo dentro de una sombra, las silenciosas nubes; pasan altas, por encima de mi cabeza, alma cautiva en un cuerpo, las verdades desconocidas… Todo pasa alto… Y todo pasa tanto por arriba como por abajo, nubes que no dejan más que lluvia, verdades que no dejan más que dolor… Todo lo que es alto, sí, pasa alto y pasa; todo cuanto nos apetece queda lejos y pasa lejano… Todo nos atrae, todo es ajeno a nosotros, y pasa.
¿Qué me importa a mí saber, sol o lluvia, cuerpo o alma, que también yo he de pasar? Nada, salvo la esperanza de [que] todo sea nada y por tanto esa nada lo sea todo.
Entro en la barbería como de costumbre, con el placer de serme cómodo entrar sin apremio alguno en las casas conocidas. Mi sensibilidad hacia lo nuevo es angustiante: me siento tranquilo sólo donde ya he estado anteriormente.