Blade Runner. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Blade Runner. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? —Este edificio está muerto —dice—, pero ahora ustedes están aquÃ. Me siento vivo.
Pero los androides no sienten lo mismo. Roy y su esposa Irmgard planean resistir. No quieren huir más. Han decidido luchar, y si pueden, matar a Deckard antes de que él los mate. Pris juega con la inocencia de Isidore. Lo manipula, lo hace partÃcipe sin que él lo sepa.
Mientras tanto, Rick atraviesa el umbral del edificio. El aire está envenenado de recuerdos: Luba Luft, Rachael, la oveja falsa. Todo lo que ha sido. Todo lo que ya no puede sostener.
—No quiero matarlos —se dice—, pero no tengo otra opción.
Encuentra primero a Pris. Su parecido con Rachael lo paraliza un segundo. Pero solo uno. Dispara. Ella cae.
Roy y Irmgard atacan. La lucha es breve y brutal. Rick sobrevive. Ellos no. En el suelo quedan los cuerpos que fingen ser humanos. No sangran como antes. No gritan. Solo cesan.
Entonces llega Isidore. Ve los cadáveres. Entiende. Algo en él se rompe para siempre. No dice nada. Se marcha sin mirar atrás.
Rick, solo en ese edificio, sufre una revelación aterradora. No por lo que ha hecho. Sino por cómo lo ha hecho. Por lo que se ha vuelto.