Dialogos III
Dialogos III —No, en modo alguno —respondió.
—Venga, pues, ¡por Zeus! ¿Se dice que el alma que tiene inteligencia y virtud es buena, y de la que tiene insensatez y vicio que es mala? ¿Y se dice esto verazmente?c
—Verazmente, desde luego.
—Entonces, los que postulan que el alma es armonÃa, ¿qué dirán que son éstas, la virtud y la maldad, en las almas? ¿Acaso de nuevo alguna otra armonÃa o inarmonÃa? ¿Que la una está bien armonizada, el alma buena, y, siendo armonÃa, tiene dentro de sà otra armonÃa, mientras que la otra es inarmónica ella y no tiene otra armonÃa dentro de sÃ?
—No sé yo —dijo Simmias— qué decirte. Pero está claro que algo por el estilo podrÃa decir el que postule eso.
d—Sin embargo, está ya reconocido —dijo— que un alma no lo es en nada más ni menos que otra alma. Y el reconocimiento éste afirma que en nada es más ni mejor ni menos e inferior una armonÃa que otra armonÃa. ¿O bien?
—Desde luego.
—Y la armonÃa que no es ni más ni menos no está armonizada ni más ni menos. ¿Es asÃ?
—Lo es.
—La que no está ni más ni menos armonizada ¿participa de la armonÃa en más o en menos, o por igual?