Dialogos III
Dialogos III —Por igual.
—Por tanto, el alma, puesto que no es ni más ni menos que otra ealma eso mismo, alma, ¿no está armonizada ni más ni menos?
—Desde luego que no.
—Y en tal estado, ¿no puede participar en mayor medida ni de la armonÃa ni de la inarmonÃa?
—No, desde luego.
—Y en tal estado, ¿acaso puede participar en algo más de la maldad o de la virtud un alma que otra, si es que la maldad fuera una inarmonÃa y la virtud una armonÃa?
—En nada más.
94a—Y es más, Simmias, de acuerdo con el razonamiento correcto, ninguna alma participará de la maldad, si es que es una armonÃa. Pues, ciertamente, siendo ella por completo eso mismo, armonÃa, nunca podrÃa participar de la inarmonÃa.
—No, ciertamente.
—Ni, por lo tanto, el alma, siendo por completo alma, de la maldad.
—¿Cómo podrÃa, de acuerdo con lo que hemos reconocido?
—Por lo tanto, de acuerdo con ese razonamiento nuestro todas las almas de todos los seres vivos serán igualmente buenas, si es que resultan ser por naturaleza todas igualmente eso mismo, almas.