Dialogos III
Dialogos III —Conque es necesario que nosotros previamente hayamos visto lo igual antes de aquel momento en el que al ver por primera vez las cosas 75aiguales pensamos que todas ellas tienden a ser como lo igual pero que lo son insuficientemente.
—Asà es.
—Pero, además, reconocemos esto: que si lo hemos pensado no es posible pensarlo, sino a partir del hecho de ver o de tocar o de alguna otra percepción de los sentidos. Lo mismo digo de todos ellos.
—Porque lo mismo resulta, Sócrates, en relación con lo que quiere aclarar nuestro razonamiento.
—Por lo demás, a partir de las percepciones sensibles hay que pensar que todos los datos en nuestros sentidos apuntan a lo que es lo igual, by que son inferiores a ello. ¿O cómo lo decimos?
—De ese modo.
—Por consiguiente, antes de que empezáramos a ver, oÃr, y percibir todo lo demás, era necesario que hubiéramos obtenido, captándolo en algún lugar, el conocimiento de qué es lo igual en sà mismo, si es que a este punto Ãbamos a referir las igualdades aprehendidas por nuestros sentidos, y que todas ellas se esfuerzan por ser tales como aquello, pero le resultan inferiores.
—Es necesario, de acuerdo con lo que está dicho, Sócrates.