Gorgias
Gorgias GORGIAS. —Pienso, Sócrates, que aun cuando tal discÃpulo no sepa nada de todo eso, lo aprenderÃa al lado mÃo.
SÓCRATES. —Alto, te lo suplico. Tú respondes muy bien. Mas para que puedas convertir alguno en orador, es de toda necesidad que conozca lo que es justo o injusto, ya lo haya aprendido antes de ir a tu escuela, ya lo aprenda de ti.
GORGIAS. —Sin duda.
SÓCRATES. —Pero el que ha aprendido el oficio de carpintero, ¿es o no carpintero?
GORGIAS. —Lo es.
SÓCRATES. —Cuando se ha aprendido la música, ¿no es uno músico?
GORGIAS. —SÃ.
SÓCRATES. —Cuando se ha aprendido la medicina, ¿no es uno médico? En una palabra, con relación a todas las demás artes, cuando se ha aprendido lo que a cada una corresponde, ¿no es uno tal como debe ser el discÃpulo en cada una de ellas?
GORGIAS. —Convengo en ello.
SÓCRATES. —Por la misma razón, el que ha aprendido lo que pertenece a la justicia, es justo.
GORGIAS. —Sin duda.
SÓCRATES. —Pero el hombre justo hace acciones justas.
GORGIAS. —SÃ.