Gorgias
Gorgias PÓLUX. —SÃ.
SÓCRATES. —Yo sostengo que eso es imposible. He aquà un primer punto, sobre el cual no estamos conformes. Sea asÃ. Pero el culpable, ¿será dichoso, si se le hace justicia y es castigado?
PÓLUX. —Nada de eso; por el contrario, si estuviese en este caso, serÃa muy desgraciado.
SÓCRATES. —Si el culpable escapa al castigo que merece, ¿será dichoso según tu doctrina?
PÓLUX. —Seguramente.
SÓCRATES. —Yo pienso que el hombre injusto y criminal es desgraciado en todos conceptos; pero que lo es más, si no sufre ningún castigo, y si sus crÃmenes quedan impunes; y que lo es menos, si recibe, de parte de los hombres y de los dioses, el justo castigo de sus crÃmenes.
PÓLUX. —Sócrates, sostienes las paradojas más extrañas.
SÓCRATES. —Voy a intentar, querido mÃo, hacerte decir lo mismo que yo, porque te tengo por mi amigo. He aquÃ, pues, los objetos acerca de los que no conforman nuestros pareceres. Júzgalo tú mismo. He dicho antes, que cometer una injusticia es un mal mayor, que sufrirla.
PÓLUX. —Es cierto.
SÓCRATES. —Tú sostienes que es un mal mayor sufrirla.