La República
La República —Sin duda.
—Habrá necesidad también de gentes que se encarguen de la importación y exportación de los diversos objetos que se cambian. Los que tal hacen se llaman comerciantes; ¿no es as�
—SÃ.
—Necesitamos, pues, comerciantes.
—Desde luego.
—Y si este comercio se hace por mar, se necesitará una infinidad de personas para la navegación.
—Es cierto.
XII.—Pero en el Estado mismo, ¿cómo se comunicarán unos ciudadanos a otros el fruto de su trabajo? Porque ésta es la primera razón que tuvieron para vivir en sociedad y construir un Estado.
—Es evidente que será por medio de la compra y de la venta —contestó.
—Luego se necesitará un mercado y una moneda, signo del valor de los objetos cambiados.
—Sin duda.
—Pero si el labrador o cualquier otro artesano, al llevar al mercado lo que pretende vender, no acude precisamente en el momento en que los demás tienen necesidad de su mercancÃa, ¿su trabajo quedará interrumpido durante este tiempo, y permanecerá ocioso en el mercado esperando compradores?