La República
La República —Examinaremos más adelante con Damón[40] qué medidas expresan la bajeza, la insolencia, la demencia y otros defectos semejantes, asà como las que convienen a las virtudes opuestas. Creo haberte oÃdo hablar algo confusamente de cierto metro compuesto que llamaba enoplio, de un dáctilo y un heroico, y que componÃa, no sé cómo, igualando la parte tónica con la átona y terminando en sÃlabas largas o breves; además, formaba otro que llamaba yambo, a lo que creo, y yo no sé qué otro que llamaba troqueo, que se componÃan de largas y breves. Observé también que en algunas ocasiones aprobaba o condenaba tanto el metro como el ritmo mismo, o un no sé qué que resultaba del uno y del otro, porque no puedo decir con claridad lo que es; pero dejemos este punto, como te dije antes, para discutirlo con Damón. Me parece que esta discusión exige mucho tiempo; ¿o piensas otra cosa?
—En absoluto, por Zeus.
—Por lo menos, podrás decirnos si se encuentra gracia allà donde se encuentra la perfección del ritmo, y lo contrario allà donde esta perfección falta.
—¿Cómo no?