La República
La República —Y ¿cómo no?
—¿Es una facultad distinta de la ciencia, o bien la misma?
—Es distinta.
—Luego la opinión tiene su propio objeto, y la ciencia tiene el suyo, manifestándose cada una de ellas siempre como una facultad distinta.
—Asà es.
—La ciencia, ¿no versa por naturaleza sobre lo que existe para conocerlo en tanto que existe? O, más bien, antes de pasar adelante, me parece indispensable hacer una distinción.
—¿Cuál?
XXI.—Digo que las facultades son una especie de seres por los que nosotros somos capaces de hacer lo que podemos, y lo mismo cualquier otro que pueda algo. Por ejemplo, llamo facultades a la vista y al oÃdo. ¿Comprendes lo que quiero decir al usar este nombre especÃfico?
—Comprendo —dijo.