Parmenides
Parmenides PARMÉNIDES. —Y bien, donde hay dos, ¿no hay también necesariamente dos veces; y donde hay tres, tres veces, si es cierto que el dos se compone de dos veces uno, y el tres de tres veces uno?
ARISTÓTELES. —Necesariamente.
PARMÉNIDES. —Y donde hay dos y dos veces, ¿no es necesario que haya dos veces dos? Y donde hay tres y tres veces, ¿no es necesario que haya tres veces tres?
ARISTÓTELES. —Sin duda.
PARMÉNIDES. —Y donde hay tres y dos veces y dos y tres veces, ¿no es necesario que haya dos veces tres y tres veces dos?
ARISTÓTELES. —Asà es.
PARMÉNIDES. —¿Tendrán, pues, los números pares un número de veces par, y los impares un número de veces impar, y los pares un número de veces impar, y los impares un número de veces par?
ARISTÓTELES. —SÃ.
PARMÉNIDES. —Si es asÃ, ¿crees tú que haya un solo número cuya existencia no sea necesaria?
ARISTÓTELES. —Yo no lo creo.
PARMÉNIDES. —Por consiguiente; si lo uno existe, es preciso necesariamente, que el número exista igualmente.
ARISTÓTELES. —Necesariamente.