Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II En efecto, de las bebidas es la más útil, y de las medicinas la más agradable, y de los alimentos el que menos sacia, si recibe una buena mezcla, tomándolo a su debido tiempo, más que por mezclarlo bien con agua. Y el agua, no sólo la que se mezcla con el vino, sino también la que se bebe sola en medio del vino mezclado hace inofensiva la mezcla de vino. Por ello, uno se debe acostumbrar a tomar en la comida diaria dos o tres vasos de agua, que hacen más suave la fuerza del vino y familiar la costumbre de beber agua solamente, para que cuando tengamos esta necesidad, no nos cause extrañeza ni repugnancia. Pues sucede que algunos recurren principalmente al vino cuando tienen necesidad, sobre todo, de beber sólo agua, ya que Cpiensan que, después de haber tomado el sol, cuando tienen frÃo, cuando han hablado mucho, cuando han estado pensando muy intensamente y, en general, después de cualquier fatiga y esfuerzo, se debe tomar vino en la idea de que la naturaleza necesita un descanso para el cuerpo y un cambio después de estos trabajos. Mas la naturaleza no necesita de un descanso, si uno llama descanso al placer, sino que pide un cambio que se sitúe en medio del placer y del trabajo.