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Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Después de éste, Anacarsis dijo que si, según ha supuesto muy bien Tales, en todas las partes más grandes y más importantes del Universo[722] existe un alma, no es justo admirarse si las cosas mas hermosas se realizan por voluntad de la divinidad. «Pues el cuerpo es el instrumenEto del alma y el alma lo es de la divinidad[723]; y asà como el cuerpo tiene muchos movimientos, cuyo origen está en el mismo, pero la mayorÃa y los más excelentes son producidos por el alma, del mismo modo también el alma obra una veces movida por sà misma, pero otras se ofrece a sà misma a la divinidad para que, utilizándola, la dirija y vuelva hacia donde ella quiera, ya que el alma es el más dócil de todos los instrumentos. SerÃa extraño —dijo— pensar que el fuego es un instrumento de la divinidad, y también el aire y el agua, las nubes y la lluvia, a través de los cuales salva y alimenta a muchos seres y mata y destruye a otros muchos, pero, en cambio, no hace simplemente nunca uso de los seres vivos para ninguna de las cosas que realiza. Es más verosÃmil que ellos, los seres vivos, Fque dependen del poder de la divinidad, le sirvan y se adapten a los movimientos de la divinidad aún más que los arcos se adaptan a los escitas[724], y las liras y las flautas a los griegos». Después de esto, el poeta Quersias recordó entre las personas que habÃan sido salvadas milagrosamente a CÃpselo[725], padre de Periandro. Los que habÃan sido enviados para matarlo, poco después de su nacimiento, abandonaron su empresa porque les habÃa sonreÃdo. Des164Apués lo buscaron, porque habÃan cambiado de opinión, pero no lo encontraron, pues su madre lo habÃa escondido en un cofre[726]. Por este motivo también hizo construir CÃpselo su capilla[727] en Delfos, pensando que la divinidad habÃa contenido su llanto para que no lo encontraran los que lo buscaban. Pitaco, dirigiéndose a Periandro dijo: «Periandro, ha hecho bien Quersias mencionando esa capilla, pues he querido yo muchas veces preguntarte cuál era la razón de aquellas ranas, qué significan tantas ranas esculpidas en la base de la palmera[728] y qué relación guardan con el dios y con el que ha hecho la ofrenda». Habiéndole Baconsejado Periandro que hiciera la pregunta a Quersias, ya que él lo sabÃa y acompañaba a CÃpselo cuando éste consagró la capilla, Quersias, sonriéndose, dijo: «Eso yo no lo diré hasta que no averigüe por estos amigos el significado que ellos dan a las máximas: ‘nada en demasÃa’ y ‘conócete a ti mismo’, y aquella otra máxima famosa que ha apartado a muchos del matrimonio, que ha hecho a muchos desconfiados y a algunos incluso mudos: ‘comprometerse trae desgracia’»[729]. «¿Por qué —dijo PÃtaco— nos pides que te expliquemos esas cosas? Desde hace tiempo, en verdad, vienes alabando las fábulas compuestas por Esopo, referentes, según parece, a cada una de esas máximas». Esopo, entonces, respondió: «Sólo cuando Quersias se burla Cde mÃ, pero, cuando se pone serio, presenta a Homero como su inventor, y dice que Héctor ‘se conoce a sà mismo’, ya que, aunque atacaba a los demás,