Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Cinesias, el poeta lírico, levantándose entre los espectadoBres, dijo: «ojalá tengas tú una hija parecida». Sin duda, los supersticiosos aprueban cosas iguales o peores que éstas sobre Ártemis: poema titulado Ártemis, del que posiblemente sean estos versos. La Artemis que celebra aquí Timoteo era la diosa de Éfeso, cuyo culto había sido tomado de los bárbaros y era muy semejante a las orgías.
Si habiéndote retirado precipitadamente de un hombre ahorcado,
si después de haber acariciado a una mujer que acaba de dar a luz,
si habiendo estado presente en una casa donde se lloraba a un muerto,
entras manchada en un templo sagrado,
y si vienes de un triple cruce de caminos,
preocupándote de las purificaciones,
si tienes relación con el asesino[841].
Y ellos no tienen mejores pensamientos sobre Apolo, Hera y Afrodita[842], pues tiemblan ante todos éstos y los temen. En verdad, lo que Níobe[843] dijo, de manera impía, sobre Latona es igual que lo que la superstición hace creer a los insensatos sobre la diosa, pues, por haber sido injuriada[844], mató con sus flechas a
seis hijas y seis hijos en la flor de la edad[845]C